Pablo Yedlin “En los países donde no priorizan las vacunas volvieron a tener muertes por enfermedades prevenibles”

 

Las dos cámaras legislativas aprobaron la Ley de Vacunas y su autor, el diputado nacional por Tucumán, Pablo Yedlin pasó por Lejos de Zaimán a compartir sus reflexiones sobre al importancia de esta iniciativa y su impacto en la Salud Pública.

El ex ministro de Salud de Tucumán comenzó explicando el contexto en el que se aprobó la iniciativa  “La verdad que no estamos bien en el país y en sus políticas de salud pero la Ley genera garantías para no empeorar, y sabemos que no alcanza, y los 12 mil millones de pesos tampoco alcanzan si el ministerio no los ejecuta.

Médico pediatra es un gran impulsor de las vacunas como política de estado para la prevención de enfermedades a nivel masivo “estamos contentos porque después de un año de mucho trabajo aprobamos una nueva ley de vacunas. Esto ya es una realidad y es el éxito de todo el sistema sanitario argentino representado en cada uno de los ministros, el secretario de Salud de Nación, la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIM) y todas la sociedades científicas. La vieja Ley de vacunas tiene 30 años y en todos estos años hubo tres intentos serios de modificarla y no se pudo. En todos  los casos perdió estado parlamentario. No consiguió consensos necesarios, este año vimos la oportunidad y estamos muy contentos con el resultado, es una ley moderna, del S XXI , se pone a mano ese hermoso calendario de vacunas que tiene argentina, de 20 vacunas obligatorias y gratuitas y la Ley viene a dejar claro mucho puntos que la vieja ley no hacía”.

¿Qué tiene de nuevo la Ley de Vacunas?

Yedlin explicó que “la vieja ley no decía que las vacunas iban a ser gratuitas, esta ley sí, deja claro que las vacunas son un derecho, que son un bien social y que son gratuitas, no importa si uno tiene obra social, si tiene prepaga, todos los ciudadanos argentinos tienen derecho a sus vacunas en forma gratuita en el momento en que el Estado se lo indique. La vieja ley no decía quién tenía que comprar las vacunas, y ahora sí es el Estado nacional el responsable, o sea que los 12 mil millones de pesos que deben erogarse para cubrir las vacunas, si es que el dólar se queda quieto (SIC), los va a pagar el Estado nacional. Porque este año hubo varios intentos de transferir esta responsabilidad a las provincias, lo que hubiera sido, primero un problema financiero para las provincias pero también un caos sanitario porque las provincias iban a decidir por si mismas qué iban a poner y qué no, cuáles vacunas eran importantes y cuáles no. Era un desastre esa situación y algo sin sentido”.

En Argentina el 80 por ciento de las vacunas llegan importadas a través de  92 remesas a los puertos argentinos, el 20 por ciento restante que no son importadas, también tienen insumos importados que son claves y críticos.

“La argentina está en un desarrollo de producción de vacunas estratégicas pero todavía dependemos muchísimo de esta importación y la ley también prevé algunas ventajas para facilitar la des-aduanización de las vacunas que también era un pedido del Ministro de Salud de hace muchos años. Esto quiere decir ahorrar trámites burocráticos” agregó Yedlin.

Obligatoria pero no persecutoria

Por otro lado la Ley establece la obligatoriedad, el diputado explicó que “en esto ha habido mucho debate mediático acerca del temor de la gente por no tener el carnet de vacuna y ese temor a no poder tener el DNI o el pasaporte o inscribirse en una casa de estudios por el requerimiento obligatorio del carnet. No es así, nadie va a ser demorado por no tener vacunas. Pero sí, la Ley establece que como las vacunas son obligatorias les van a  preguntar por el carnet de vacunas y si no tiene las vacunas los van a dirigir a un vacunatorio pero nadie va a ser castigado por eso”

¿Por qué el Estado se preocupa por nuestras vacunas?

Hay mucha gente que depende de que nosotros nos vacunemos para estar sanos. Por ejemplo todos los ciudadanos y ciudadanas nos deberíamos vacunar contra Sarampión para proteger a los 700 mil bebés que nacen en Argentina y no se pueden vacunar porque tienen menos de un año o en casos como con los pacientes trasplantados que tampoco se pueden vacunar por la medicación que toman porque la vacuna implicaría el rechazo al órgano, no pueden acceder a vacunas contra sarampión, rubeóla, varicela, etc.

Yedlin explicó que “entonces necesitamos poder vacunarnos los que podemos para que justamente no afectemos a los que no pueden vacunarse. Igual los que tienen HIV Sida o patologías congénitas y no pueden vacunarse. Hay una serie de patologías que dependen de lo que se llama efecto rebaño que depende de que todos nos vacunemos, por ejemplo en Italia que dejó de tener vacunas obligatorias tuvieron decenas de miles de casos de sarampión este año y hasta algunas personas que murieron por razones absolutamente prevenibles. Y llevaban 3 casos de chicos muertos por sarampión. Y en Latinoamérica igual, hay países como Venezuela con crisis sanitaria y por eso han vuelto a reaparecer enfermedades como Difteria (una enfermedad infecciosa que afecta la respiración y puede ser grave) y Sarampión, a causa de la interrupción de planes de vacunación. Se trata de enfermedades graves que han reaparecido. De todos modos destaco que no vamos a llegar a situaciones como la de Venezuela, pero que es importante tomar consciencia de que nos vacunamos para nosotros y también para proteger a la población más vulnerable”.

En cuanto a la calidad del debate que se dio en el Parlamento durante el tratamiento de la Ley Yedlin resaltó que “no generó gran disenso el tema en el Congreso, salvo algunos grupos de militantes anti vacunas que no tuvo mucha repercusión. Se trabajó mucho con las organizaciones. Hemos trabajado con muchos actores e instituciones, se hizo un trabajo intersectorial, de mucho enriquecimiento con instituciones de prestigio como la Sociedad de inmunología, Sociedad de Pediatría, Sociedad de Infectología Pediátrica, Infectología de Adulto, Sociedad de Medicina, Vacunología, Comisión de inmunizaciones, el Ministerio de Salud, la Fundación Huésped, OPS, UNICEF, etcétera. También en las distintas comisiones del propio Congreso de Nación. Tuvo mucho consenso y todos los actores lo vieron como un ejemplo de política de Estado donde estamos de acuerdo para mejorar la calidad de vida de los argentinos”. La discusión se dio entre instituciones que tienen mucho consenso porque son de mucho prestigio y mucho peso.

También señaló la importancia de que ninguna institución se haya obstinado en que le ley sea perfecta discutiendo en detalle cada artículo, sino que se trató de que saliera la mejor ley posible, a partir del compromiso de  todos los sectores.

Pobreza que afecta a los niños, Vacunas que acortan las brechas

Uno de cada dos chicos argentinos viven en pobreza, “esto es dramático, parece increíble que en este contexto tengamos un carnet tan completo de vacunas, pero la verdad que las vacunas no inciden en el presupuesto, en el gasto nacional” señaló Yedlin y agregó que “La crisis económica vuelve a poner en la mesa la necesidad de priorizar, obvio que si esto no se gastara en vacunas tendría que gastar mucho más en antibióticos, internaciones, muertes y en todo lo que estas enfermedades producen. Realmente necesitamos que la Argentina mejore, no podemos mantener una salud pública correcta en un país desigual, pobre y con muchos problemas económicos, pero sí es seguro que este carnet de vacunas completos ayudan a redistribuir un poco el ingreso, porque evita que los más pobres se enfermen de cosas que los ricos no se enferman. Aunque tenemos que trabajar en la pobreza porque si no, no hay manera de salir de esta situación”.

Ahorramos dos canchas de River de internaciones

Cuando Manzur incorporó la vacuna anti neumococica, generó que cerca de 23 mil niños de menos de 5 años se internen menos por neumonía cada año, “entonces a los días de hoy ya tenemos  cerca de 125 mil chicos menos que están internados, dos canchas de River llenas que no se tuvieron que internar en Argentina porque se pusieron la vacuna anti neumococo. Esto evita sufrimiento familiar, angustia, deserción escolar, deserción en el trabajo”, ilustró el pediatra.

“Yo formo parte de la CONAIM, desde ese espacio asesoramos al ministro de turno, no importa cuál es el signo político, y estudiamos cuáles son las vacunas que deben sacarse o incorporarse. Queremos  incorporar una dosis más de varicela, cambiar Sabin oral por inyectable y queremos incorporar una vacuna contra meningo B, dado que Argentina no tiene aun esa vacuna. En medio de todo esto tenemos un Ministerio de Salud que ahora está degradado a Secretaría. Y esta secretaria decidió quitar una vacuna de manera inconsulta, la anti meningococica, esto es un problema grande. Desde el Gobierno Nacional dijeron que la habían diferido pero hasta hoy no compraron una sola partida de vacunas, o sea que no es claro qué quieren”

Las provincias trabajaron para que sus diputados apoyaran estos proyectos, tanto en el senado como en cámara de diputados hubo una situación de mucho compromiso para que esto pase. Y la secretaría se propuso que esto salga. No tuvimos problemas ni siquiera entre bloques más complejos, hemos trabajado con la izquierda, con el FPV, con el PRO.

Comunicar para conocer

En cuanto a la necesidad de sensibilizar a la población Yedlin dijo que “La ley tiene varios puntos abocados a fortalecer la comunicación, establece la semana de vacunación de las Américas, el día del vacunador que es el 26 de agosto que es el día en que nació Sabin, establece la obligatoriedad del estado de incorporar campañas en medios de comunicación, como los que actualmente se usan para trasplante. Pero necesitamos más campañas y mucho más visibilización. Necesitamos más comunicación para las grandes campañas de vacunación a nivel nacional”.

Cerró contando que “Tucumán viene bien aunque esta campaña 2018 no fue la mejor, hay algunos problemas en el área centro, se va a extender dos semanas más la campaña para llegar a los números. Hay provincias que siempre se destacan como Jujuy, que tienen mucho compromiso en sus agentes sanitarios. Las peores provincias son CABA y provincia de Buenos Aires. Es de mucha preocupación. Provincia de Buenos Aires no consigue mejorar su sistema de salud. Faltan insumos, las guardias están muy mal, no mejoran los hospitales”.