Daniel Arroyo: “El gobierno nacional ya no registra lo que está pasando”

Es sociólogo y especialista en políticas sociales. Ha sido Secretario de Estado en la gestión de Alicia Kirchner al frente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y suena para ocupar esa cartera si el próximo presidente es Alberto Fernández, por el Frente de Todos. En Lejos de Zaiman conversamos con Arroyo sobre la perspectiva en políticas sociales para revertir la herencia del gobierno de Mauricio Macri.

¿Cómo afectaron las políticas de cambiemos el acceso a derechos básicos de la población?

Son años de retroceso muy importantes. No hay una crisis sino un catástrofe. Una crisis es algo acotado a un sector, un rubro o una zona; esto es una catástrofe: los más pobres tienen problemas para alimentarse; hay un problema de hambre en Argentina. La gente que hace changas trabaja solo dos veces a la semana. Han perdido el trabajo 300 mil personas; el que tiene trabajo igual no llega; el docente que tiene dos cargos se endeuda, el fletero se funde trabajando. Ha empeorado la situación de las familias. Los dos problemas más grandes son el hambre y el endeudamiento de las familias.

¿Cuáles son las políticas prioritarias para revertir esta situación?

Hay que hacer 4 cosas para parar la caída. Hay que regular la canasta básica de alimentos, porque comer tiene que ser barato en la Argentina. Hay que conseguir que la canasta básica de alimentos sea accesible, para eso hay que hacer una ley de góndolas. En segundo término necesitamos un sistema de créditos no bancarios. Todo el mundo está endeudado con un 80 por ciento de interés anual en la financiera de la esquina. Hay que tener un sistema de crédito no bancario con tasas del 3% para desendeudar a las familias, también para el acceso a máquinas y herramientas para que el gasista o el plomero puedan acomodarse. En tercer lugar hay que recuperar la industria textil que es donde trabajan muchas mujeres y jóvenes; y en cuarto lugar promover mucha obra pública de pico y pala para generar empleo.

Si hacemos esas 4 cosas,o sea lo que tiene que ver con desendeudamiento de familias, control de la canasta básica, mucha obra pública y recuperamos la industria textil vamos a parar de caer. Después viene la recuperación

Audio Entrevista con Daniel Arroyo en Lejos de Zaiman

¿Esto es factible en el marco de la deuda y las condiciones del FMI?

Todas las políticas que estoy planteando no requieren ningún costo fiscal adicional. El crédito no bancario es tomar de los 600 mil millones de pesos de la política social solo 20 millones y armar el sistema de crédito, reconvirtiendo las partidas del Ministerio de Desarrollo Social. Algo parecido para regular la caja de alimentos; o tomar decisiones como cuidar la industria textil son cuestiones de decisiones políticas, para parar la caída.

Usted trabajó en el gobierno de Néstor Kirchner, ¿en qué se diferencia este escenario del que encontraron en aquel momento?

Hay distintas situaciones, hoy hay más gente con cobertura, más política social, más gente preparada, más organizaciones sociales atendiendo el tema alimentario. En términos de la estructura social hay más desarrollo; lo que hay es un tema con el costo de los alimentos que ha desacomodado todo.

¿En términos de la relación con movimientos sociales cómo se imagina trabajando?

Hoy en la Argentina los movimientos sociales, iglesias, escuelas están sosteniendo la realidad. El Estado hace algunas políticas, sobre todo de transferencia de dinero como la Asignación Universal por Hijo, pero el resto lo sostiene la sociedad civil; creo que hay que ir a un esquema de gestión asociada, trabajar en conjunto, ir hacia el desarrollo local, para que se de un desarrollo de abajo hacia arriba, saber qué perfil productivo tiene que cada lugar, cuidar las economías regionales…

¿Conversa con gobernadores y gobernadoras?, ¿Qué lugar le cabe a las provincias?

Un lugar central. Yo he hablado con el gobernador Manzur y con el ministro Gabriel Yedlin. Creo en la descentralización, no para quedar bien con nadie sino que es la única manera de reconstruir la realidad social, desde los municipios y las provincias. Hay mucha gente preparada en las provincias, hay programas propios. Hay que armar un esquema porque no sirven los programas enlatados. Armar un programa desde buenos aires para 2220 municipios y 24 provincias no tiene sentido.

¿Hay alguna chance de que de acá a octubre el gobierno nacional modifique algunas de sus políticas?

Yo creo que hay que pensar en una etapa nueva desde el 10 de diciembre pero el gobierno tiene que hacer algunas cosas urgentes. Una que los “precios esenciales” estén. Armó 64 productos de los que faltan frutas, verduras. Lo tiene que hacer federal y de verdad. Y en segundo lugar que controle el tipo de cambio para que no se disparen el dólar y los precios. Después habría que hacer un cambio profundo que no lo va a hacer este gobierno.

Usted ha trabajado sobre el tema de los emprendedores. El macrismo también tiene su idea sobre lo que es emprender. ¿Cómo disputar esos sentidos?

El concepto del emprendedurismo del gobierno es individualismo competitivo sin estado ni proceso productivo. Yo creo en la economía social vinculada al desarrollo local. Si en esta región es metal mecánico, la curtiembre o la cuenca lechera vamos a desarrollar por ahí.  La cosa individual suelta le puede solucionar la vida a una persona o dos. Argentina tiene un 35% de pobreza un millón y medio de jóvenes que no estudian ni trabajan. No es un problema de alguna gente en particular.

El otro elemento de lo que llama la batalla cultural es que instaló la idea de que hay gente que tiene y gente que no. O sea gente que está dentro y gente afuera y los que están afuera tienen que aguantársela.

 El debate electoral no es un debate entre republicanismo y populismo sino cuánta gente hay adentro ya fuera. Este gobierno deja a 20 millones de personas afuera.

Necesitamos reconstruir un desarrollo desde abajo, desarrollo local, PYMES, producción, repensar una Argentina para 44 millones de personas.

¿Hubo cambios estructurales en la economía mundial que el gobierno no manejó?

Ha sido un periodo complejo, estos 4 años. Yo diría que es un ajuste a la nada. El gobierno hizo un acuerdo de déficit cero, achicó todo, se le cayó la economía, se le cae la recaudación, vuelve a achicar, vuelve a caerse, se vuelve a achicar.

En su momento planteó que las inversiones iban a llegar al país y derramar sobre el empleo, idea absurda que tiene que ver con la apertura al mundo que después de Trump ya es impracticable porque el mundo se cerró.

El gobierno planteó la idea de que la Argentina es soja, minería, sector financiero y salarios bajos.  Ese esquema deja 20 millones de personas afuera. En esencia hay que rearmar todo. No tiene lógica la política que hizo el gobierno. Hay que pensar una política para adelante,  rearmar la estructura económica, repactar el acuerdo con el FMI.

Macri dijo en el G20 que ya estamos listos para el crecimiento

Yo creo que el presidente mira con un solo ojo. Dijo que producimos alimentos para 40 millones, lo cual es cierto. Pero si producimos para 400 millones y hay hambre en la Argentina es evidente que hay que hacer otra política. Mira un segmento y no a la mayoría de los argentinos que la pelean día a día.

Hace poco tiempo en un centro de jubilados de Quilmes, el presidente habló de la revolución de los aviones y preguntó quién había volado. Ninguno. No se da cuenta con quién está hablando y que el problema es conseguir el plato de arroz para la noche. Es un gobierno que no registra lo que está pasando.

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