Cielo Salviolo:“Iupi es una verdadera experiencia lúdica al alcance de los chicos y chicas”

Comunicadora especializada en la construcción de contenidos para las infancias, ha sido la primera directora del canal Paka Paka, forma parte de la creación de Iupi, una plaza muy particular en la que los niños y niñas de 0 a 3 años pueden experimentar lúdicamente las formas y colores para estimular sus sentidos.

¿De qué se trata la propuesta de Iupi?

Iupi es un espacio que llevo adelante muy creativamente una agencia que se llama Cinco. Nos convocaron para que pensáramos juntos la propuesta de contenidos. Lo interesante es que fue pensado con mucha cabeza, corazón, alma y respeto. Las cosas que hacen la diferencia en un momento en que hay oferta de contenidos culturales, desde un festival hasta una plaza, es lo que está hecho desde esos criterios. Hay mucha oferta cultural para chicos; es cierto que estamos en una situación económica muy difícil, por eso las propuestas que son gratuitas y elevan la vara son muy bienvenidas. La particularidad de iupi es que es una plaza bajo techo en la Usina del Arte, que es un espacio de la ciudad de Buenos Aires, con propuestas culturales gratuitas. No es una plaza blanda tradicional. Cada dispositivo fue pensado para acompañar alguna habilidad social o psicomotriz para los chicos y chicas de hasta 3 años.

Hay una apuesta estética enorme. Ves una propuesta que amplia los horizontes estéticos. En lugar de un tobogán tradicional el tobogán tiene luces, se puede apreciar la sensación de la lluvia; Iupi tiene en el medio una carpa en la que te podés esconder; cada una de las propuestas es novedosa para la infancia. Hay una diversidad de dispositivos lúdicos, pero lo más interesante es lo que pasa siempre:  cuando los chicos y chicas se apropian le dan los usos que quieren…

¿Cuáles son los desafíos para pensar contenidos audiovisuales y lúdicos para la infancia en tiempos en que se presuponen niños digitales…?

Muchas veces pareciera que se instala el estereotipo de que lo analógico y la experiencia tangible no vale o no convoca. No hay que tenerle miedo a lo digital sino combinarlo con lo analógico porque sigue convocando. Está bueno  que en una época donde los chicos pasan mucho tiempo conectados a las pantallas también haya propuestas que los inviten a otras cosas: el aire libre, tirarse por un tobogán…no digo que lo digital es malo, de hecho abre puertas, pero hay algo que tiene que ver con tocar, experimentar texturas que está buenísimo ponérselos al alcance. En un contexto en que hay propuestas muy empobrecidas para la infancia, de cosas probadas que vuelven a un escenario, lo bueno es apostar a algo que no necesariamente tiene que ver con presupuestos enormes sino pensar de qué manera ponemos a disposición experiencias diversas, conectar con una materialidad, sobre todo en el caso de los mas chiquitos. Iupi busca que cuando entres tengas un mundo de colores. En el mundo infantil siempre hay una tendencia a usar colores que ya conocen, para los más chiquitos se suelen poner pocos colores, y que sean pasteles…en Iupi hay un mundo de colores intensos que está buenísimo. La apuesta es ir un poco más allá y no quedarse en la zona de confort.

¿Cómo es la interpelación a los adultos? Para que no sea un depósito de niños…

la propuesta es pensar cómo acompañamos y cómo nos involucramos. Pasa mucho que los adultos cuando tenemos  un rato en que los hijes están entretenidos aprovechamos para tomar un café. A veces es recontra necesario. Pero también podemos participar.

Publicado en Lejos de Zaimán, Podcast.