Catalina Lonac: “Yo creo que Argentina tiene que ser la ´boutique alimentaria´del mundo”

Es vicepresidenta de la azucarera Los Balcanes, su empresa cuenta con cuatros ingenios, una productora de alcohol de caña de azúcar y una generadora de energía a partir de residuos orgánicos de caña de azúcar. Además de su rol de empresaria, Lonac es abogada y fundadora de la Universidad de San Pablo-T, la primera universidad privada laica del Noroeste Argentino. Hija de familia croata, es cónsul honoraria de la República de Croacia para el NOA y el NEA. Charló con Lejos de Zaimán sobre la falta de compromiso del gobierno macrista con el NOA, y sobre las desafíos del sector azucarero en la economía del mañana.

¿Cuál es la situación de la industria azucarera aquí en Tucumán?

La industria azucarera hoy está muy complicada, por los precios y sobre todo por el precio del etanol. Hoy hicimos una declaración en el diario La Nación, donde se le pide por favor al presidente que revea las medidas que está tomando. Desde que él asumió, su gobierno lo único que hizo fue cambiarnos las reglas del juego permanentemente y dar por tierra una política que se venía llevando en base a la cual los industriales habíamos hechos nuestras previsiones, y también nuestras inversiones. Pero no solo eso, sino que el presidente Macri en su momento vino a Tucumán, fue a los ingenios azucareros y nos pidió a todos los industriales que invirtiésemos más en nuestras fábricas porque él iba a seguir adelante con el Plan del Etanol, como cambio de matriz energética de la Argentina. Cosa que no hizo en absoluto, porque cambió nueve veces la fórmula de fijación de precios. Y hoy nosotros nos vemos obligados a trabajar permanentemente con abogados e ingenieros porque tenemos que presentar todos los meses un recurso de amparo para pedirle a la Secretaría de Energía que publique los precios del etanol, porque no sabemos a qué atenernos y cuánto va a valer nuestro producto. Eso hace muy complicado el avance de la zafra porque hacemos un producto que sabés cuánto te cuesta, pero no sabés a cuánto lo vas a vender. Eso es absolutamente diabólico.

¿Y crees que esto se debe a dificultades para la gestión, o a cuestiones ideológicas, económicas?, ¿Por qué este cambio de reglas permanente que hace que ustedes no se puedan posicionar y avanzar en este negocio?

Yo en estos niveles de poder, ya no creo en algunas inocencias. Claramente este gobierno nacional es un gobierno petrolero y financiero. Fijate vos que el presidente Macri se había comprometido a que en la Secretaría de Energía jamás iba a poner a alguien que tuviera que ver con las petroleras. Y puso a Aranguren, que viene de la Shell. Entonces no ha cumplido con absolutamente nada. Y no tan solo es eso, sino que hoy nos está obligando a los industriales de Tucumán, Salta y Jujuy a que saquemos de nuestros bolsillos para pagarles a las petroleras. Porque claramente hay un traspaso de capital propio, nuestro de las provincias, que les estamos dando a las petroleras.

Y con respecto al precio, lo tiene que fijar la Secretaría de Energía, pero ¿eso no estaba fijado por ley, no se había avanzado legalmente en eso?

Sí, hay una ley que dice que el precio del etanol debe fijarse en base a una fórmula polinómica que está compuesta de dos partes, una parte de costos, que está fijado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, y una en base a ganancia razonable. Entonces eso te da el precio del etanol. ¿Qué pasa? el gobierno ha dejado de fijar esa ganancia razonable, como se venía haciendo y lo hace a su arbitrio mes a mes. Eso no puede hacerse con ese grado de improvisación, porque las inversiones de la Industria azucarera y alcoholera son inversiones millonarias, en dólares. Entonces vos no te podés equivocar, necesitás unas reglas claras, necesitás un plan de gobierno, necesitás saber hacia dónde va el Estado argentino energéticamente hablando.

Yo el otro día le decía a Alberto Fernández que no hablemos tanto de Vaca Muerta, porque la verdad que en el Norte Argentino tenemos la “vaca viva”. Porque dentro de treinta años, aunque Vaca Muerta escupa petróleo, no lo vamos a poder usar, porque va a estar prohibido en todo el mundo. Todo el mundo hoy está cambiando sus matrices energéticas por combustibles renovables. Entonces pienso que nosotros realmente no nos estamos preparando para lo que se viene.

¿Podrías explicar un poquito más todo ese potencial que tiene la industria azucarera en términos de la vinculación con la producción de energía?

Antes los ingenios solamente producían alimentos, sólo producían azúcar. Y desde hace 30 a 35 años, empezó por primera vez el Plan Alcohonafta. Ese plan en algún momento se truncó y luego volvió a comenzar como Plan Etanol. Hoy en la Argentina, el 12% de las naftas que todo el mundo carga en sus autos, es etanol. O sea, el corte de las naftas con el etanol, es del 12%. Macri dijo “bueno, yo lo voy a llevar al 15”. Y la ley dice que se puede llegar al 25%. Pero para eso los ingenios necesitamos hacer inversiones con bases políticas y económicas ciertas y verdaderas. Porque estas inversiones son muy muy grandes. Y si vos te equivocás, y una inversión no está bien hecha, queda afuera de su trabajo mucha gente, y se funde una industria. Y eso es realmente lo que en Buenos Aires no se entiende.

En Tucumán, por ejemplo, en lo que es generación de energía eléctrica se consume 500 megavatios. Solamente en el Ingenio Florida estamos preparándonos para producir 64 megavatios. O sea que si todos los ingenios se pusieran a tono con eso podríamos generar perfectamente toda la energía eléctrica que consume la provincia.

¿Y cómo están preparándose con los otros ingenios y con las otras provincias, de cara a un posicionamiento político ante la nación?

Gracias a dios estamos muy unidos. Con las tres provincias se ha formado una liga bastante interesante. Además también las uniones industriales de las provincias se han juntado. Cosa que no les ha gustado nada en Buenos Aires. Pero bueno, es de la única manera en que nosotros podemos ser escuchados, juntándonos y yendo en bloque. Porque sino, no nos escuchan.

¿Qué se puede esperar del acuerdo que anunció Macri entre Mercosur y la Unión Europea?

Todavía es un gran interrogante. Fijate vos que es curioso que se habla de la ‘letra chica’, pero no conocemos ni la chica ni la grande. Acá todo el mundo nos dice que ‘se ha concluido una negociación de muchos años’. Pero en realidad, no la conocemos.

Y yo particularmente creo que Argentina no puede ponerse en igualdad de condiciones de negociación con países que están absolutamente industrializados. Porque no se puede competir. Entonces, ¿qué pretende Macri, que volvamos a ser el “granero del mundo” y que cerremos las fábricas?

Y tampoco con países que tienen como política histórica la protección de su propia producción, sobre todo del sector primario.

Por supuesto, vos fijate que los principales países del mundo, tienden a proteger sus industrias ¿Y nosotros que estamos haciendo? abriendo nuestras fronteras, es una locura. Nosotros no podemos volver atrás, no podemos volver a la época de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cuando vendíamos trigo. Nosotros habíamos pasado la etapa de ser el “granero del mundo”, y nos habíamos convertido en el “supermercado del mundo”. Yo tengo una teoría, yo creo que Argentina tiene que ser la “boutique alimentaria” del mundo, porque nosotros estamos en condiciones. Cuando se dice que podemos alimentar a 400 millones ¿Qué pasa que no estamos pudiendo ni siquiera alimentar a los nuestros?.

A ver, hagamos una abstracción de eso, y pensemos en el potencial que tiene la Argentina solamente en el tema alimentos. Hoy en una góndola europea, vos tenés la mitad de la góndola que son orgánicas. Y la otra mitad no, porque lo orgánico es carísimo. Entonces Argentina puede constituirse en la “boutique alimentaria” del mundo, porque está capacitada para hacer estos productos especiales que el mundo que lo puede pagar, los está requiriendo. Pero por supuesto, también podemos seguir haciendo soja, maíz, también podemos seguir siendo “granero”, pero no debemos quedarnos solo en eso. Si nosotros no tenemos valor agregado en nuestros alimentos, si no tenemos un cambio de matriz energética válido, realmente no vamos a poder competir en absoluto, ni con Nigeria. Y quieren ponernos a la misma altura que Francia, Alemania, es imposible.

¿Qué lugar le cabe a Tucumán -como provincia que por un lado está sustentada en la Industria azucarera, pero que también tiene otras potencialidades- en este esquema que estás planteando en cuanto al rol geopolítico de Argentina?, ¿cómo puede verse la proyección de Tucumán, y qué políticas se necesitan para eso?

Mirá, al paso que vamos, la verdad que el gobierno de Macri no nos está dando ningún lugar. Es más, nosotros nos reunimos con sus asesores, o el famoso “Círculo Rojo” a los que yo les llamo “los chicos Excel”, y para ellos el Norte sigue siendo inviable. Y cuando vos les decís, “Che, pero en el Norte vive gente eh?, ¿cuál es el juego que ustedes están jugando?”. Porque la verdad es que el mundo pierde muchas veces de vista que más allá de capitalismo, izquierda, derecha, lo que fuese, en el medio de toda esa puja, hay gente. Hay gente que tiene que vivir, comer, educarse, entonces no podemos seguir jugando al alelí.

Hace unos años ya armaste una Universidad pensando en producir conocimiento que necesita Tucumán. Y una de las carreras tenía que ver con la producción o con el tema alimentario. ¿Qué conocimientos te parece que necesitamos desarrollar en la provincia justamente para poder interpelar a este tipo de proyectos como el nacional, que no nos ve?

Nosotros tenemos la Licenciatura en Tecnología de Alimentos. Y yo siempre les digo a los alumnos, tenemos que investigar, hacer geopolítica alimentaria. Tenemos que saber qué quiere comer el mundo. Y tenemos que saber perfectamente qué es lo que puede pagar el mundo. Entonces cuando yo digo podemos ser la “boutique alimentaria”, es justamente: tenemos los conocimientos necesarios para darle al mundo todas esas cosas especiales que están esperando, y que quizás por una frivolidad, o por lo que fuese, están dispuestos a pagarlos. Y nosotros tenemos que estar dispuestos a tener esos conocimientos necesarios para poder fabricar esos alimentos, y también por supuesto, seguir con los demás commodities.

Por último, me gustaría hacerte una pregunta que tiene que ver por supuesto, con ser mujer en el mundo empresarial. ¿Qué desafíos implica hoy ser una mujer dirigente en un mundo lleno de hombres y de prejuicios?

Es bastante difícil, yo he sorteado muchas veces cosas bastante complicadas. Te diría que hoy en mi condición puedo sobrevolar algunas situaciones. Pero soy consciente de que no todas las mujeres lo pueden hacer. Y que no están dadas las condiciones para la tan mentada igualdad. Que una, dos o tres personas podamos lograrlo, no significa que todas las mujeres puedan hacerlo. Creo que todavía nos falta mucho, mucha regulación, concientización, nos falta mucha cultura, para poder llegar a la tan mentada igualdad. Y a mí a veces, me da mucha tristeza escuchar de boca de mujeres, cosas peores que de la boca de los hombres. Yo el otro día estaba con un grupo de personas siendo jurados de un concurso, y una mujer dijo “estoy podrida de mis compañeras que piden el día femenino” “bueno, los hombres también tendrían que tener el día masculino” ¿por qué? que yo sepa, los hombres no menstrúan. Estamos muy lejos, el tema cultural nuestro que acarreamos desde la conquista, es complicado. No sé cuánto tiempo vamos a necesitar para que lleguemos a esta situación tan ansiada por parte de las mujeres.

Publicado en Lejos de Zaimán, Podcast.