Alvaro Aurane: “En Tucumán los candidatos demuestran que tienen plan de gobierno, pero no plan de provincia”

A poco más de una semana de las elecciones provinciales se llevó a adelante el debate televisado de candidatos a gobernador de Tucumán que tuvo momentos de alta tensión y una ausencia significativa, la del actual senador y exgobernador José Alperovich. En LDZ conversamos con el periodista y editorialista de La Gaceta, Alvaro Aurane, sobre lo que nos dejó el debate al que finalmente asistieron el actual gobernador y candidato del Frente Justicialista por Tucumán Juan Manzur, asi como Ricardo Bussi, líder de Fuerza Republicana e hijo del represor y dictador Domingo Bussi y la candidata macrista Silvia Elías de Pérez.

¿Qué nos dejó el debate?

Me gusta la definición que da Giovanni Sartori el intelectual italiano, que dice que la Democracia es el gobierno de la opinión pública, y que lo que refiere a esto es que la gente opine. Y esa OP no tiene que ser erudita, no pide ni más ni menos que el público opine. La idea es no caer en la idea platónica de que tienen que gobernar los filósofos o se tienen que volver filósofos los que están gobernando. Y lo que dice Sartori es que lo que la vuelve particular a esta opinión es que es una opinión referida al manejo de la cosa pública.  Entonces esa opinión que no tiene que ser erudita, sí tiene que ser una opinión informada. Y una manera de que la OP gobierne y ejerza su función en las elecciones, en mi concepción y convicción, consiste en que los ciudadanos puedan tener un pulso directo sobre lo que los candidatos piensan hacer y lo que piensan NO hacer. Porque el debate tiene esas dos grandes fases, una para plantear propuestas en la que cada uno dice qué va a hacer y otra fase para plantear discrepancias en donde se plantea lo que no se va a hacer. Por eso el debate me parece una buena noticia, cualquiera sea el ámbito porque es un momento pensado para la OP que es el sustento de toda Democracia. Yo siento que sobre esa base se ha logrado que respondan a la invitación los candidatos que lo han hecho y he lamentado mucho que haya habido un candidato que se ausentó.

¿Cuál fue el criterio para organizar los temas?

Son los criterios que viene tomando el diario ya en debates anteriores, la posibilidad de realizar preguntas que pudieran tener respuestas concretas teniendo en cuenta que como es televisado había solo un minuto de respuesta para cada uno de ellos. Se tomó el criterio de preguntar como en otros debates anteriores que organizó el diario temas vinculados a seguridad, obra pública, transparencia del Estado, reforma política en caso de gobernadores y preguntas más relacionadas a planificación y diseño urbano en lo que tiene que ver con el debate entre candidatos a intendentes, y más específica del poder legislativo en lo que tiene que ver con el debate entre candidatos a vice gobernadores. Luego el debate era abierto en dos segmentos de 8 minutos.

Hiciste alusión a la silla vacía, al gran ausente. ¿Qué implicancias tiene que un candidato, que además es senador de la nación, decida no participar de un debate?

 Básicamente rescato de Federico Van Mameren que es uno de los moderadores y conductores del ciclo Panorama tucumano, una doble imagen a la hora en la que elaboró la cuestión de la ausencia en la que él dijo “Los que vinieron, vinieron a dar la cara y los que no vinieron consecuentemente dieron la espalda”. Para mí en Lo que tiene que ver al aporte del debate, básicamente al sustento y al sustrato de la Democracia me parece simbólicamente disvalioso. Con respecto sobre todo a la sociedad. Sobre todo esta idea de que esto no le suma al pueblo, si al pueblo no le suma escuchar a los candidatos en esto de lo que quieren plantear o hacer y lo que no quieren, ¿qué será lo que si suma al pueblo en la concepción del senador?, dejo abierta esa pregunta. En cuanto a los efectos de su ausencia para el debate, mi impresión es que al no haberse presentado Alperovich, le permitió ganar a Juan Manzur en una cuestión específica. Ojo, no desde la percepción, al debate lo vieron miles de tucumanos y cada uno tendrá su idea y opinión. Más allá del derecho de cada uno a decidir desde su propio criterio quien ha estado mejor o peor, que eso lo dejo al gusto de cada uno, ¿verdad? Se puede sostener que Elias de Perez y Bussi han librado una democrática batalla de argumentos para disputarse el voto no peronista. Bussi ha dicho claramente que lo que se juega es Peronismo vs anti peronismo. Silvia ha planteado la cuestión de los valores y la decencia y ha dicho que en realidad Bussi es una continuidad del peronismo. Pero el único que se ha erigido como claramente peronista como justicialista fue Manzur. La única voz peronista fue la del actual gobernador, y al no tener Manzur un contendiente verbal ha tenido mucho más tranquilidad para exponer lo que tenía que exponer. Y más tranquilidad para esgrimir cuestionamientos y para defenderse de las críticas que ha recibido. Resumidamente la ausencia de José Alperovich terminó siendo disvaliosa a los efectos simbólicos, para las instituciones, para la democracia y la sociedad y terminó dándole una enorme ventaja al candidato Juan Luis Manzur.

Siguiendo el criterio de comprender los efectos que tuvo la ausencia del senador. ¿La selección del cuarteto no fue una manera de cercenar el derecho de los ciudadanos a escuchar otras versiones de la política y otras propuestas, por ejemplo de partidos de izquierda o de otras facciones del radicalismo?

Yo creo que en Tucumán había un compromiso de encarar una reforma política. Esa reforma política salvo la supresión de los partidos municipales y comunales no se ha dado. En esa Reforma Política debería ser obligatorio el debate entre los candidatos a gobernador, y probablemente el debate entre los candidatos a cargo del ejecutivo y tal vez el debate entre los candidatos a cargo del legislativo en sus más diversos ámbitos.  Debería organizarlo el Estado, y se debería garantizar que se lleve a cabo y además hacerlo con recursos del Estado para que esto se pudiera hacer lo más ampliamente posible. La Gaceta no pretende reemplazar esa situación pero la realidad es que desde 1983 viene organizando debates entre candidatos. En 2015 también organizaron las Universidades Públicas y también las Universidades privadas. En 2011 y 2015 también han organizado otros medios de comunicación, alguno de los cuales son del estado. Y La Gaceta sobre la base de un formato limitado, por primera vez teniendo programa de TV han accedido a organizar un debate que pudiera ajustarse a las posibilidades técnicas, de horario, de tiempo de transmisión, de tiempo de aire, porque no tenemos televisora propia. Yo lo que veo es que se le traslada al diario por haber organizado un debate sobre las bases de sus posibilidades, un debate que terminó siendo el único debate donde se pudieron escuchar por lo menos las voces de los representantes de las fuerzas que en 2015 han conseguido representación parlamentaria, se le cuestiona el hecho de que el debate no haya tenido las características de los debates que le corresponde organizar al Estado y a las instituciones del Estado. Nosotros no dijimos que este iba a ser el único debate, dijimos este es el que nosotros podemos organizar en La Gaceta. Luego son válidas todas las opiniones y apreciaciones pero me parece que mi idea de que el reclamo de por qué no ha habido un debate donde estén las voces de todos los actores políticos tiene que hacerse al Estado. En La nación los debates de candidatos los organiza el Estado. Porque si tuviéramos que hacer un debate ¿cómo haces para presentar la enorme cantidad de candidatos que hay en un sistema desfuncionalizado electoralmente como es el acople donde hay un candidato entre 65 tucumanos, más de 18 mil candidatos, 77 partidos políticos, 9 candidatos a gobernador?. Yo que vengo estudiando sistemas electorales, conozco sistemas electorales Bi partidista, conozco Multi partidista de hasta 4 partidos y Pluri electorales de hasta 10 partidos pero no conozco sistema con 77 partidos políticos. El estado no puede organizar un debate y al mismo tiempo no puede tener voto electrónico porque es imposible poner en una pantalla la oferta electoral de Tucumán, no se la puede poner en una computadora para que haya voto electrónico, imagínense lo difícil que será ponerla en una pantalla de TV sea público o privado. Entonces la respuesta es esa, por supuesto nuestra ambición es mostrar la mayor cantidad de voces, y no cercenar a nadie. Por supuesto que somos un medio cuya principal plataforma es el diario papel, nosotros le damos todos los días el mismo espacio a los 9 candidatos a gobernador, con la misma pegunta y el mismo espacio. La cuestión del debate me parece que hay que trasladársela al Estado.

¿Qué te pareció destacable del debate, en términos de las propuestas o las ideas?

Cuando escuchaba tanto a los candidatos a intendente como a los candidatos a gobernador y vice pensaba en las oportunidades perdidas en la provincia, todas las propuestas en general han sido propuestas virtuosas, nadie ha propuesto una locura, o algo descabellado, como podría ser crear una Aduana provincial, cerrar las fronteras y pedir pasaporte para entrar y salir de Tucumán, por decir algo. Todo lo que escuchamos en general son ideas validas, legítimas. Entonces yo reflexiono en estos escenarios y me pregunto, ¿por qué llegamos, si en líneas generales hay tantas congruencias, a una situación en la que solo hay planes de gobierno y no hay un plan de provincia?, ¿por qué no se puede hacer un plan de provincia que se pueda llevar adelante con independencia de los coyunturales gobernantes, las coyunturales mayorías y los colores políticos que puedan tener los oficialismos?.

Todo el mundo habló de la necesidad de combatir la inseguridad, de terminar con la desocupación, todo el mundo habló de cuidar el medioambiente, de darle a la producción tucumana criterios de calidad, de darle transparencia a las gestiones del Estado. Ahora sin embargo lo que nos está faltando es un plan de provincia que vaya más alá de un plan de gobierno.

Alguna de las cosas que me asustan cuando escucho los debates a nivel nacional, es cuando se plantea “Volver a establecer el contrato social”, “volver a fundar la Argentina”, “recrear los consensos básicos sobre los que se fundó la Nación en 1816”. La verdad que no se puede, no habría que hacerlo. Octavio Paz tenía una figura muy interesante respecto del Estado, decía que las naciones son como barcos en altamar, no se las puede desarmar y volver a armar. Porque estamos navegando en la historia, entonces lo que hay que hacer sustancialmente es maximizar el uso de los recursos , los que disponemos, para que esa navegación sea lo más fructífera, lo más feliz, para que llegue a buen puerto, entonces lo que yo temo después de cubrir muchas elecciones, y muchos debates y demás es que esto pase y  nos volvamos a encontrar con que muchas buenas ideas que fueron volcadas ahí por quienes eventualmente no vayan a ganar el comicio, no van a pasar a formar parte del programa de provincia que decíamos, sino que quedaran ahí como expresiones que finalmente no cuajaron. Uno de los problemas que se nos plantea justamente por no tener un plan de provincia, es que aquí en Tucumán quien gana cree que tiene la razón, pero no es así, acá el que gana solamente tiene los votos, y tiene el poder, por supuesto pero no necesariamente tiene la razón. Pero entonces deberíamos acordar un plan de provincia que se arme en torno a una razón.

Publicado en Lejos de Zaimán.